Arte y cultura tras cuarentena y durante distanciamiento

Mariana Dávila Arzola, Redacción BAT Sin Fronteras

No solo el COVID19, nosotros también nos hemos vuelto virales. La pandemia impone un estado de emergencia y de cuarentena para la mayoría de los países. Salir de casa como pasatiempo, distracción o en busca de la diversión ya no es una opción. El mundo se ha volcado –ahora mucho más– a lo digital, tratando de hacer del mundo exterior prescindible para conectar con el arte y el entretenimiento, buscando unirnos y no separarnos.

Hoy en día estamos haciendo frente a una cantidad infinita de propuestas digitales. Las plataformas en torno al arte, la música, el teatro, la literatura, el cine, tomando en cuenta los géneros en los que se puedan dividir y sus representantes, nos presentan sus mejores ofertas en línea a propósito de pasar el tiempo y mantenernos cerca de lo que nos motiva de afuera hacia adentro. Museos, galerías, bibliotecas, locales musicales, ponen a disposición de sus seguidores sus mejores obras, exposiciones, material, conciertos. Pareciera que ahora todo debe hacerse y ser desde la casa. Nos estamos transformando. Ya no solo debemos apoyarnos en estímulos externos digitales como las series, programas de televisión, lecturas, clases y cursos en línea, videollamadas con familiares o amigos, mientras tiene lugar una pandemia fuera de nuestro núcleo, sino que debemos buscar esa motivación en nuestros propios rincones, con lo que tenemos en nuestras manos, lo que conseguimos en nuestro espacio del hogar. Así como la cocina, la pintura, la escritura, el collage, las lecturas de libros en casa, la actividad de tejer, coser, son actividades que desde la cuarentena no solo conectan a los familiares o personas que habitan en un mismo lugar sino también con el individuo mismo. La búsqueda de estímulos que no requieran del exterior, a pesar de que es inevitable vincular con algún vecino, interactuar desde los balcones, compartir una canción con el amigo que vive al frente o al lado, se vuelve una actividad introspectiva sobre nosotros mismos como individuos y seres sociales pero a la vez una vuelta a lo que posiblemente en tiempos anteriores nos apasionaba pero por el día a día habíamos olvidado.

Adaptarse a la cuarentena y a todo lo que trae a nivel familiar, económico, social, laboral, político y personal no es fácil pero si conseguimos un estímulo ya sea en lo digital, en nuestra memoria, un oficio o actividad individual podría ser de gran ayuda para superar estos momentos y volver a esta «nueva normalidad» más conscientes que antes.

Tanto tiempo volcados a lo digital, nos hace pensar: ¿Cómo sería un tiempo poscoronavirus? ¿Cómo seremos? ¿Cómo será el mundo? ¿Qué hay de esos sitios que adorábamos concurrir? No son pocos los establecimientos que para la fecha han tenido una reapertura conjunta con ciertas restricciones. Para las bibliotecas se planea una vuelta con control de aforo y solo estará disponible para préstamo, en ciertos recintos, y para otros, habrá la posibilidad de leer en sala pero solo unos cuantos usuarios. El uso de las mascarillas y guantes será imprescindible al igual que la desinfección de espacios y la instalación de mamparas. Se mantendrá una distancia prudente y se le exigirá a los usuarios tener higiene personal. El material devuelto estará aproximadamente catorce días en cuarentena a fin de evitar que los libros sean vehículos del virus.

En cuanto a los museos cada uno decide sus términos de regreso, pero en la mayoría que ya han abierto se ha permitido la visita de personas a algunos de sus pisos y exposiciones pero con un aforo reducido al 30% de su capacidad total. La adquisición de tickets, que a su vez muchas veces por su reapertura se ofrecen en descuento o gratis, solo será por la taquilla online para así evitar aglomeraciones. El uso de mascarillas y la distancia entre los visitantes será obligatoria para así garantizar la seguridad.

Los parques permitirán su asistencia contando con la debida prudencia de los visitantes, reglas de distanciamiento y uso de mascarillas. Mientras que para establecimientos como cines y teatros se espera su reapertura más adelante. En un futuro se podría pensar en un aforo limitado, distanciamiento de dos metros entre los usuarios y sus respectivas butacas, uso de tapabocas. Algunos teatros de Europa están vendiendo sus entradas para obras y otras compañías están pensando en la vuelta del autocine.