Costumbres alimentarias durante Semana Santa

Mariana Dávila Arzola

La Semana Santa es un período sagrado del cristianismo que conmemora la Pasión de Cristo. Cumple con dos partes fundamentales: el final de la Cuaresma, que abarca el Domingo de Ramos, Lunes, Martes y Miércoles Santos y el Triduo Pascual, que abarca Jueves, Viernes y Sábado Santo. 

Es tradicional en esta fecha la representación de la Pasión y Resurrección del Señor. Se inicia la conmemoración religiosa con la procesión de los ramos el domingo y se llega a su punto álgido en la crucifixión del Viernes Santo. Las dramatizaciones cumplen un rol fundamental en esta época y a través de los años han calado profundamente en el corazón de los católicos y se complementan con otros actos piadosos como visitar los siete templos, el Vía Crucis, procesiones con el Nazareno, y horas santas.

Pintura de un jabalí de hace 45.500 años es la obra de arte figurativo más antigua del mundo

Tanto en Venezuela, como en Colombia, la Semana Santa se caracteriza por ser una fecha, en la que se realizan distintas actividades y costumbres, dependiendo de la zona o localidad donde se celebre. En este período de rememoración cristiana, los creyentes se dedican a la oración, a la reflexión sobre los momentos de la Pasión de Cristo, a la meditación, reconciliación y renovación de su fe en Dios y al cumplimiento de sus mandamientos.

Abstenerse de comer carnes rojas y disfrutar platos de ocasión

La Semana Santa puede ser reconocida también por sus actividades de entretenimiento, turismo, descanso y relajación. Pero para el ser humano creyente, la Semana Santa es un periodo que se revive desde la alegría, la tristeza, el dolor hasta la esperanza que conlleva la resurrección. 

Entre las tradiciones gastronómicas más conocidas y más cumplidas está la practica del ayuno y se prescinde de la carne como alimento el Jueves y el Viernes Santo, debido a que simboliza el cuerpo de Cristo. La práctica del ayuno y la abstinencia en la Semana Santa es una costumbre tan antigua como la propia Iglesia. El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día, el desayuno, y en la noche, una cena ligera.  La abstinencia consiste en no comer carne. 

Representación de  la Ultima Cena de Jesucristo, Carlos Hernando Vallejo.

Ahora bien, los latinoamericanos suprimen el consumo de carnes rojas en Semana Santa, pero esto no quiere decir que eviten la preparación de exquisitas comidas para recibir este tiempo sagrado, más bien esto potencia la imaginación de cocineros, pasteleros y aficionados a ofrecer otro tipo de platos con alimentos que sí se pueden consumir. Los platos de esta época suelen ser sencillos pero gustosos, buscan mantener la familia unida y avivar la fe entre sus integrantes. 

El rey Pescado

Sin duda alguna, el pescado, como carne blanca, es la comida principal de la Semana Santa en Venezuela. Se suele cocinar frito o empanizado, y se acompaña con arroz y ensalada de vegetales con aderezos. En ciertas localidades, se sirve también con tostones de plátano. En el estado Nueva Esparta se acostumbra elaborar el conocido pastel de chucho, plato que conjuga sabores y aromas tanto dulces como salados. Este se prepara con tajadas de plátano maduro, papelón a panela, pescado desmenuzado y previamente aliñado y queso para perfeccionar el sabor, color y olor del típico plato.

En los Andes, se suelen preparar las carabinas andinas, complemento perfecto para cenas y desayunos, a base de una masa de maíz aliñada y sazonada, acompañada de un guiso y si se desea, atún, y se envuelven en hojas de plátano. En el estado Trujillo, a estos bollitos se les agrega caraotas y un toque de picante. Un plato importante en la cocina de Semana Santa tanto en Barcelona, como en Puerto La Cruz, Lechería y otras ciudades del país, es el Cuajao de Morrocoy, platillo compuesto por morrocoy, atún, chucho, pepitona u otras especies de pescado y mezcla de verduras y aliños.  

En Colombia, Mompox, Popayán, Tunja, Pasto y Pamplona, son algunas de las regiones donde se celebra de manera extraordinaria la Semana Santa. Colombia, el séptimo país del mundo con mayor población católica. Las costumbres de la «Semana mayor» están tan arraigadas que durante esta época se incrementa hasta un 60% la demanda de pescados y mariscos. Los más buscados suelen ser el bagre, el róbalo, la mojarra y la corvina. 

Asimismo, se acostumbra a preparar en el territorio venezolano el antipasto de atún, plato emblemático, que puede ser acompañado con pan, galletas de soda, arepas de harina de trigo o de maíz. El atún se prepara añadiéndole salsa inglesa y salsa de soya, comino y cúrcuma. En cuanto a los vegetales, este plato comúnmente lleva vainitas, pimentón, cebollas, zanahoria, coliflor, cebollín, ajo, entre otros, a excepción de tomates. Se preparan los vegetales en una olla con abundante aceite, salsa, toque de sal y azúcar. Otros famosos platos de la época son el chigüire y el pescado seco o rallado, acompañados de yuca.

El coco es otro aliado constante del repertorio gastronómico de estas fechas.

La Mojarra frita o ahumada, en el caso colombiano, se trata de un pescado esencial para los viernes santos. Suele prepararse frito o ahumado y puede acompañarlo con arroz con coco, ensalada de tomate y lechuga, y un par de patacones fritos.  Otro «pescado mayor» es el bagre, bocachico o cachama sudada, uno de los más apetecidos en Semana Santa por lo que su valor aumenta considerablemente. La cachama se consume principalmente en Puerto Gaitán (Meta) y el bocachico en Córdoba. Cualquiera de los tres pescados se acompañan con papa, yuca y plátano chorreado, y ensalada. También, la Cazuela de mariscos, compuesta por langostinos, mejillones, camarones, salmón y bocachico, es considerado exótico por sus ingredientes afrodisíacos y es otro de los favoritos en Semana Santa en Colombia.

En cuanto a la dulcería tradicional en Semana Santa

Para acompañar el almuerzo o amenizar la tarde, se suele disfrutar de varios platos famosos. Entre ellos, el majarete, plato elaborado con harina de maíz, y opcionalmente leche de coco, panela o papelón y canela. También se cuenta con el dulce de lechosa, preparado a partir de lechosa verde pelada y azúcar. Luego de dejarlo al sereno de un día para otro, se le cocina y agrega clavitos, guayabitas y canelas, hasta dejar la lechosa al dente. Muchas personas deciden acompañarlo con piña y cabello de ángel.

En el estado Portuguesa, se prepara el dulce de leche cortada, elaborado con leche que ya se ha dañado o que se corta, con unas gotas de limón y azúcar, o el famoso arroz con leche, plato muy extendido en todo el país y bastante popular antes y durante los días santos, así como su variante el arroz con coco. 

Majarete de coco.

En la región de Guayana, se suele preparar el caratillo de arroz, especie de chicha elaborada a partir de harina de arroz crudo y especiada con canela, clavo y pimienta guayabita, o el dulce de merey pasado. Se acostumbra también en esta región consumir los buñuelos de yuca bañados con almíbar de papelón, receta inspirada en los buñuelos de tierras españolas, pero que en este caso se sustituye el escaso trigo por la abundante yuca.

En el Zulia se acostumbra la venta de conservas de coco a la puerta de las iglesias, el consumo de arroz con leche, y los míticos huevos chimbos. Otros platos dulces que se consumen en la totalidad del territorio venezolano en esta época son las conservas de plátano, coco, guayaba y mango o leche y coco, el merengón de mango, cabello de angel, acemas caracheras y las paledonias.

La gastronomía en Semana Santa es una muestra de la diversidad, bondad y tradiciones que guarda la cocina latino caribeña y que se comparte de generación en generación entre nuestras familias de Colombia y Venezuela. La gastronomía en Semana Santa es, pues, un símbolo de respeto y agradecimiento de un pueblo ante Dios.