El Rey de las Marimondas

Redacción BAT Sin Fronteras

César Morales “Paragüitas” fue expositor por excelencia del Carnaval de Barranquilla, y creador de las «marimondas» como las conocemos hoy en el barrio Abajo. Un disfraz «mamagallístico» que con  poder de convocatoria lo transformó en una llamativa y numerosa comparsa. Morales quien murió el año pasado será homenajeado al cierre de las fiestas de 2019. He aquí el relato de su invención:

A mi me dicen “Paragüitas”, porque una loca me levantó a paraguazos de ahí nació el apodo. Antes de entrar en materia yo quiero agradecer a la Fundación BAT, a la empresa Carulla Vivero con Alberto Mario y Sami Azoud y a Sami Tcherassi que le han metido toda la fuerza para traerle a los bogotanos un espectáculo digno.

Entrando en materia, quiero decirles que el carnaval de Barranquilla es la magna fiesta folclórica auténtica del país y yo me atrevo a decir que del mundo entero. ¿Por qué? No es que los barranquilleros seamos exagerados  sino que ustedes van a Brasil y ven un derroche de Samba pa´quí, Samba pa´llá, Samba pa´quí, Samba pa´llá, y si van van a Barranquilla ven Cumbia, Porro, Fandango, Hawaiana, Samba, Seresesé y todos los ritmos habidos y por haber, porque nosotros tenemos los brazos abiertos en carnaval para que todo el mundo lo disfrute y como dice el lema “Quien lo vive es quien lo goza”.

El carnaval es creado por la inmigración de las gentes que provenían de los pueblos de Bolívar, del Magdalena y de la ribera del río Magdalena, quienes llegaron a Barranquilla por su estratégica situación geográfica:  tiene el río y el mar, por lo tanto, un punto de confluencia que la convirtió en un emporio industrial y comercial naciente.

Fíjese por ejemplo El Congo que es el disfraz más representativo del Carnaval; ¿de dónde viene?, de África, en la época de la colonia se arraigó en Cartagena y a su vez, esta ciudad lo envió a Barranquilla y aquí lo adoptamos.

El garabato viene de España a Ciénaga y en 1871 también es apropiada en Barranquilla. El Paloteo una danza de origen guerrero, hizo su viaje de España a Popayán, y de Popayán los curas lo llevaron a Ciénaga y los cenagueros la trajeron a Barranquilla. La cumbia de origen africano y mezclada con lo indígena y lo español, viene de la rivera del río Magdalena y de la gente de Bolívar. Hay dos estilos de bailar la cumbia: una, el hombre es el que levanta el pie y los del Magdalena y los de El banco no levantan los pies del piso. Llegó por el río a Soledad que prácticamente es un barrio de Barranquilla. Por eso somos muy buenos bailadores de cumbia, la prueba está en que en cualquier concurso nacional o mundial, siempre  hay un barranquillero finalista.

Foto: artesaniasdecolombia.com

Entonces llegó un momento que todo nos lo trajeron y llegó un momento que el barranquillero dijo, ”Y yo, ¿qué me voy a poné?”,  y se inventó el disfraz de marimonda que representa a un primate, simio o un mono, pero también es una expresión que usamos; por ejemplo, si alguien está conquistando a la hija mía y pasa pa´quí y pasa pa´llá, yo me pongo en alerta y digo: “ese man qué tanta marimonda está haciendo”.

El primero que se disfrazó de marimonda era un hombre muy pobre que no tenía ninguna facilidad para subsistir y como todos los -manes llevaos del mundo- era resentido social porque no podía vestir, ni comer, ni vivir como el que tiene dinero.

Y como era pobre y no tenía para disfrazarse, usa un pantalón al revés, una camisa vieja, se pone una gran corbatona para  protestar por la burocracia que ha existido en todos los tiempos y en todos los gobiernos desde la época de Neponte cuando se creó el Nepotismo, siendo la corbata una prenda imprescindible.

La careta se elabora con una funda de almohada o un saco de harina, se le hacen  huecos cosidos con unos orillos alrededor, se le pone una nariz dándole una plebedad. Las orejonas las hace en cartón burdo para escribir todos los graffitis y decir todo lo que ha querido decir durante todo el año pero que no puede sin meterse en problemas,  aprovecha la premisa de que en carnaval todo pasa. Y con un marcador escribe “el cura es un bandido” , “el alcalde es serruchero”, “el policía es platillero”, “fulanito es cachón”, “fulanito es bironcha”, ”fulanito es Gaytore”.

Después si le reclaman dice: “no, hombre cuadro, qué va a ser usted marica ni que nada, usted es todo un varón”.  Este disfraz emplea gestos irreverentes y vulgares porque es la posibilidad que tiene el resentido social de desafiar a todo el que no le cae bien. Y para que nadie pudiera identificarlo, se cubría toda la piel y se protegía con una varita de totumo sucia de caca en la punta para que nadie se le acercara y pudiera desenmascararlo.

Este disfraz fue desapareciendo de la faz del carnaval a finales de los 70´s e inicios de los 80´s, porque todo el mundo los rechazaba. Entonces, me entró la nostalgia porque mi primer disfraz fue de marimonda y lo usé hasta los 15 años cuando lo cambié por el de cumbiambero, porque las niñas no querían bailar con una marimonda. En el año de 1984  rescaté el disfraz más auténtico creado por la burla y la mofa de carnaval; no estoy diciendo que el más representativo, porque ese es el del Congo.

Traté de convencer a 50 vecinos quienes se negaron a desfilar con ese disfraz tan feo. Entonces acordamos que debería tener un diseño lleno de colores, satín, lamé y lentejuelas para que se ganara el respeto de la gente y lo conseguimos. Ese mismo año,  ganamos el Congo de oro y a partir de esa fecha las marimondas, han crecido de tal forma, que somos la comparsa más numerosa del carnaval, la cual requiere 8 bandas de músicos de viento o papayeros con una hermosa, coreografía que nos llena de orgullo y en especial a mí, porque fui quién la rescató.  


Hoy en día, son numerosas las personalidades del país como embajadores, ministros, líderes de opinión que desfilan en la comparsa, felices de conservar su anonimato. Esta es la historia de las marimondas del barrio abajo creadas por Paragüitas.